Orar
es hablar con Dios, como lo haces con alguien a quien le tienes mucha confianza expresándole sin temores todo
lo que sientes. Orar, es una experiencia que solo tiene cada persona. En estos ultimos dos
años que han transcurrido, pedía en oración algunas cosas concretas
para mi hogar, al pasar los meses y ver que nada se daba, entonces comencé a
reflexionar, entonces le decía al Señor que se hiciera su voluntad, pero al
saber que a veces la voluntad de Dios no es lo que realmente quisiera entonces
añadí a mi oración que me permitiera aceptarla. Ya casi, finaliza un
año mas de pedir y lo que he solicitado no se me ha dado así que hoy en día solo le digo al
Señor que me de lo que conviene para mi hogar y para mi. Siento que todo esto
ha sido un proceso, en el que al principio oraba con orgullo, después con
un poco de humildad y ahora solo doy gracias por lo que tengo e intento disfrutar el presente. No se si se me concederá ni cuando, solo espero con la
confianza puesta en él de que lo que me regale es lo que realmente necesito y
no lo que exijo.
Dios
bendiga sus vidas y no se cansen de orar, Santa Mónica oró 30 años por la
conversión de su hijo el cual llegó a ser San Agustín; así que no desesperemos. La oración antes que
transformar al otro nos debe llevar a transformarnos a nosotros mismos para
poder colaborar con el otro, y así tendremos una mirada diferente, una mirada
de amor, y como Dios es amor, y somos imagen y semejanza de él entonces ver en
el otro a Dios.
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